EMpecemos:

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Este espacio nació con ganas de ser otra cosa, igual que yo.

Hace exactamente  un año, el 31 de mayo de 2016 salí de una resonancia magnética de casi dos horas.

El diagnóstico resultó ser Esclerosis Múltiple. Justamente  este título llegó el 31 de mayo, el día en que se conmemora esa enfermedad. Dudo que haya sido una coincidencia.

Hoy, un año después, decidí darle un giro a este espacio que quería ser muchas cosas y a partir de este momento será una suma de cosas que me hacen feliz.

Hoy en el día de la Esclerosis Múltiple, ya con un año de tratamiento encima, Fábrica Sensorial será un espacio para que justamente pueda usar todo lo que tengo y lo que he perdido para compartir con ustedes un poquito de lo que es la EM y de lo que no es para mí, sin dramas ni aburrimientos. Con mucha cocina, cosas inmensamente felices y algunas batallas perdidas. Pero bueno, no se puede tener todo en la vida… o tal vez sí.

Mariana

 

 

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Barras de plátano y chocolate:

Gusto, Olfato

Una de las combinaciones más exitosas y deliciosas de la historia es la del chocolate con el plátano (o cambur o banana). Con esta receta no planeamos inventar el hilo negro ni cambiar la concepción de la cocina, nomás queremos darle un buen uso a esos plátanos que están a punto de morir y que en todas las casas la gente ya no sabe qué hacer con ellos y está tentado a tirarlos a la basura.

La belleza de esta receta es que no se necesita de cosas muy especiales para hacerla, únicamente un horno que funcione, un molde, tazones y una taza medidora. Fin

Ingredientes:

  • 3/4 de taza de chispas de chocolate amargo o semi amargo
  • 6 cdas de mantequilla sin sal o 90 gramos (una barrita entera)
  • 1 cdita extra de mantequilla sin sal y 1 cda de harina para engrasar y enharinar el molde
  • 1 cda de extracto de vainilla
  • 1 pizca de nuez moscada molida (nosotros usamos recién molida, pero la verdad lo que tengas (y si tienes, si no, elimínala))
  • 1/4 taza de azúcar mascabado y 1/4 de taza de azúcar regular (puedes usar únicamente azúcar regular si no tienes mascabado, nomás mide 1/2 taza para no desajustar la receta)
  • 3 pzas de huevo entero
  • 4 pzas de plátano maduro, entre más maduro, mejor el sabor. Nosotros usamos plátanos ya maduros pero no taaaan negros como deberían de estar, así que si puedes esperar a que estén más maduros, mejor.
  • la foto 41 3/4 tazas de harina de trigo con una pizquita de sal
  • 1 pizca de cardamomo (esto se lo pusimos al último minuto porque YOLO y amamos el cardamomo, pero también puedes obviarlo)

Aquí vamos pues:

1. Precalentar el horno a 175 grados Celsius.

Mientras el horno se precalienta mide el chocolate y agrega en el mismo recipiente (de vidrio o plástico que puedas meter al microondas) la mantequilla.

la foto 1

Coloca el recipiente en el microondas y derrite el chocolate y la mantequilla, haciéndolo en intervalos de 20 segundos, revolviendo entre cada intervalo para evitar que se queme.

Si no tienes microondas, derrite a baño maría.

la foto 3

Retira del microondas cuando ya esté derretido y mezcla muy bien hasta incorporar perfectamente. Deja enfriar.

la foto 5Toma un molde rectangular o cuadrado, en este caso nosotros usamos un molde cuadrado de Chicago Metallic, pero si no tienes, usa un refractario de vidrio de señora (Pyrex) y no tendrás ningún problema.

la foto 2 Coloca un poco de mantequilla derretida (la cucharada que reservaste para esto), puedes colocarla en el molde y meterlo un par de segundos al horno que se está precalentando). Retira el molde del horno con cuidado cuando la mantequilla se vea fundida.

la foto 1con la ayuda de una brocha de repostería (no se vale usar las brochas de pintura de Comex, porque sueltan pelo) cubre el molde. Si no tienes brocha ayúdate de una servilleta de papel o de tu manita santa.

la foto 2

Así debe de quedar bien cubierto.

la foto 3

 

Añade la harina que reservaste y esparce agitando el molde hasta que se cubra todo. Si te sobra harina, deséchala.

la foto 4

 

En un tazón de vidrio o metal añade el extracto de vainilla y la nuez moscada.la foto 5(Nosotros la rallamos usando esta maravilla que TODOS deberían tener en su cocina):

la foto 1

Añade los dos tipos de azúcar

la foto 3

Mezcla con un batidor de globo (que además te servirá para machacar el plátano).la foto 4

 

Agrega los plátanos y el cardamomo recién molido en el mortero (si mueles las especias al momento tendrán más sabor, lo prometemos)
la foto 1

Machaca el plátano con el batidor e incorpora todo. La apariencia no es la más hermosa pero te juramos que será delicioso.la foto 2

Ahora van los tres huevos.la foto 4

Incorpora bien.

la foto 1

Cierne la harina y agrega a la mezcla

la foto 2

Ahora con una espátula o pala de madera incorpora todo, sin batir demasiado para que no quede muy dura la masa final.la foto 4

Adiciona 2/3 partes del chocolate.
la foto 5

Mezcla.la foto 2

Coloca en el molde.la foto 4

Ve añadiendo el resto del chocolate que dejaste (1/3 aproximadamente)la foto 2

Crea tu propio Pollock o algo. (*Pollock se revuelca en su tumba*)

la foto 3

Mete al horno y mientras lava los trastes sucios…

la foto 4Retira del horno después de 30 minutos aproximadamente o cuando al meter un palillo, este salga perfectamente limpio (trata de hacerlo en la zona donde no hay chocolate para evitar que salga manchado de chocolate obveeeeo)

 

la foto 1

Deja enfriar por lo menos una hora, desmolda y corta:

la foto 4

Come de inmediato o guárdalo fuera del refri, tapadito con aluminio hasta por 3 días, pero esperamos que no haya necesidad de guardarlo tanto tiempo.

Libre de gluten: sí

Vegano/vegetariano: no

Paleo:no

Delicioso y excepcional: sí

Velocidad: #en3patadas , es una receta sencillísima, no hay complicaciones así que no hay pretextos.

#eltwist: agrega canela, clavo, mezcla de cinco especias, cambia el chocolate amargo por chocolate de leche, blanco, añade nueces o cacahuates. Es un lienzo para crear lo que sea.

#elmunchie: puedes comerlo con un poco de helado de vainilla o hasta añadirle un poquito de tocino doradito (#teamgordos)

Todd English P.U.B

Gusto

Domingo por la mañana, ¿ el hotel ? : Aria; después de una larguísima noche en Las Vegas, hambre, cansancio y ganas de comida reconfortante.

Una carta con cervezas artesanales y cocteles variados; resalta el Bloody Mary que se ofrece para remediar las secuelas de la noche anterior, ¡we have a winner!. El jugo de tomate, vodka, rábano picante, pimienta, una ramita de apio y mucho hielo, hacen que el primer trago se convierta en un elixir de vida,  con lo que me viene a la cabeza : “si el coctel tiene esa calidad , la comida ha de ser soberbia”.

Echar una mirada rápida a la carta y buscar lo primero que salte a la vista: Lobster rolls, compuesto por un brioche perfectamente tostado y crujiente untado con mantequilla ; con el tamaño adecuado para poder sujetarlo. El relleno es de langosta cocida en su punto exacto y bañada con mantequilla noisette, que se ha calentado hasta tomar una coloración café oscuro y que resalta así el sabor de las nueces.

Una mordida y la mantequilla se escurre por la barbilla, tomar la servilleta entre carcajadas y buscar el vaso de bloody mary para seguir bebiendo y tomando.

Luego, una ensalada casera de col , aioli recién hecho y papas en lámina con sal de mar.

El Bloody Mary se ha terminado y es momento de que se sustituya por una cerveza artesanal de trigo; el estómago “se asienta” y el alma regresa al cuerpo …

Aún queda espacio para el postre : una malteada para adultos cuyos ingredientes son un par de onzas de licor de plátano , helado del mismo sabor y la versión fresca de la fruta . Un poco de fudge de chocolate para acabar de armar esta exquisita “bomba ” de azúcar que permite recobrar la energía y los ánimos para seguir recorriendo Las Vegas y buscar el siguiente destino nocturno, mientras se piensa en cuál de los platillos del P.U.B nos ha de recuperar al día siguiente.

Lobster rolls

Lobster rolls

Por supuesto no hay foto de la malteada porque no recordé tomarla.. en su lugar hay platos de mis acompañantes, unas por otras.

Cada plato de los otros comensales era igual de perfecto, con lo cual me queda claro que P.U.B es un destino obligado si uno pisa las Vegas y quieren comida bien ejecutada, de gran sabor y con buenos cocteles. Un triunfo de principio a fin.

Fish and chips

Fish and chips

Foot long hot dog

Foot long hot dog

Betony: una joya de Manhattan

Gusto

Mediodía, un sillón justo frente a la computadora de las comandas. La mirada se dirige hacia las paredes de estuco y sus bajo-relieves donde se percibe que cada trazo fue hecho a mano y con pulso firme; molduras, maderas oscuras, te hacen sentir fuera de Manhattan.

El espacio

El espacio

pared estucada en Betony

pared estucada en Betony

El menú sobre la mesa, un coctel con jengibre, limón, agua de rosas y vodka ; todo ello servido dentro de una taza de cobre –muscow mule, que mantiene helado el contenido. Un sorbo de una bebida perfecta junto con un bocado de pan untado con la mantequilla más delicada que existe, de entrada el restaurante empezó con el pie derecho.

el Palma Fizz de Betony

el Palma Fizz de Betony

El menú del lunch incluye dos tiempos y el postre es extra. Decido ordenar el pollo en dos versiones: el paté de hígado cubierto con schmaltz (grasa de ave clarificada) y perejil sobre una cama de manzana verde. Una burbuja crujiente de color verde bandera aparece en el plato acompañada por rebanadas de un pan distinto al del principio, más delgado y crujiente. Untar el paté en el pan es una ceremonia, crear el bocado perfecto uniendo todos los ingredientes que acompañan este plato que de primera impresión se percibe pequeño pero que sacia y sorprende por igual.

Paté cubierto de schmaltz

Paté cubierto de schmaltz

El siguiente tiempo, un poema; pollo frito como ningún otro que se haya probado en la vida; jugoso, de piel crujiente y delgada, el centro ligeramente rosado con muchas horas de cocción al vacío; láminas de salsifí y hongos, termina por convertirse en uno de los platillos mejor logrados y más reconfortantes que se puedan probar. Siempre sorprende que el pollo, un producto que se tiene por “simplón” cruce fronteras de sabor, técnica y lo convierta en un plato inolvidable.

El pollo perfecto

El pollo perfecto

El postre, se anuncia como: chocolate amargo, Earl Grey y aceite de oliva; nada que se pueda escribir de él ha de ser suficiente. Consiste de helado de Earl Grey con un pastel esponja de oliva, crema, migajas de lo que parece una galleta de cacao puro, absolutamente exquisito ; se antoja seguir comiéndolo hasta que la vida se le escape a uno de las manos; pero esto no va a poder cumplirse, la comida termina; llega la cuenta y con ella comienzas a pensar cuándo podrás volver a este lugar… Manhattan

postre mi amor

postre mi amor

Flores y taza de metal

Olfato, Vista

Aquí otra versión de arreglos de mesa pero ahora en una tacita de metal que compramos en el mercado de Jamaica del DF, con un costo de $30 pesos y la amamos, puede usarse cualquier versión de taza que se tenga, pero esta pintada en estilo “vintage” se ve tan linda que no podemos dejar de usarla.

Aquí tres versiones que cambian por sus flores, cosa que amamos aún más.

Lo importante es cortar las flores al ras de las tazas para que se vean nada más las flores y no los tallos.

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Claveles, rosas, lechuga. Las tres hermosas y tan diferentes entre sí.

#eltwist: añade un listón a la taza o ponle un letrerito con el menú de la comida que servirás.

Será muy barato, original y se verá divino.

 

Chiles secos: desvenar y freír

Gusto

Los chiles secos para los mexicanos son cosa seria. Los primeros recuerdos que tengo de mi infancia incluyen  la casa de mi abuela, donde un carrito “frutero” en el rincón de la cocina no tenía fruta si no kilos y kilos de chiles secos. Había chile pasado de Durango (el sitio de origen de mi abuela), chile ancho, guajillo (del que pica y del que no pica), cascabel y pasilla. Los niños, según la abuela,  no podíamos acercarnos al carrito pues si tocábamos los chiles y luego nos agarrábamos los ojos podíamos quedar con ceguera permanente o terminar no sabemos en qué grave condición. En general la cocina era territorio prohibido para los niños de la casa.

Cuando ibas creciendo ibas ganando madurez y sabiduría y por ende podías acercarte a diferentes cosas de la cocina, ya podías tener contacto con el cajón de los cuchillos, la estufa y el carrito-frutero de los chiles. Conquistar la adultez era llevarle a la abuela unas piezas de chiles secos para el guiso del día, el triunfo tenía aroma ahumado y se sentía como conquistar la cima del Everest. Tal vez por eso tengo una obsesión con los chiles secos y eso que yo no como picante.

Aquí la manera más sencilla y fácil para cortar, desvenar y freír chiles. Sugiero usar guantes justamente para no perder la vista de manera permanente (ok, exageración herencia de la abuela) pero sí suele pasar que uno se toque la cara o los ojos y termine un poco irritado, pero si uno trabaja con los chiles secos y se lava las manos con abundante jabón y agua el problema se habrá resuelto.

la foto 3

Con unas tijeras o cuchillo corta el rabio de los chiles, un poquito más abajo de la base para llevarte todo el rabo entero.

la foto 2

Con unas tijeras corta un costado del chile a la mitad (te sugerimos tijeras porque es lo más sencillo, pero un cuchillo también funciona)

la foto 5

Abre la pieza de chile , en este caso chile ancho, y verás entonces todas las semillas y las venas.

la foto 4

Extiende completamente y retira todas las semillas. Reserva las semillas para otros usos.

la foto 3Elimina las venas, que son esas partes que parecen pellejitos viejos y son más claros que el resto del chile.

la foto 2Aquí las venas en este chile guajillo son más evidentes y a veces suelen tener semillas pegadas. Elimina todo eso para quitarle picante.

la foto 3

Las semillas puedes mezclarlas con sal y dejar esa sal en un frasco por un par de semanas hasta que tome un gusto picante, o también puedes  tostarlas y añadirle un poco de aceite vegetal y sal y hacer una salsita muy simple y deliciosa.

 

Ahora, para freír los chiles, ya que están limpios de venas y semillas:

la foto 2

Coloca un poco de aceite en una sartén

la foto 1

 

Dispón los chiles y fríelos por cada lado, ten cuidado de no dejar que se quemen pues adquieren un sabor amargo y muy desagradable.

la foto 5

 

Los chiles formará unas ampollas blanquecinas donde se fríen. No deben de tener un color negro intenso pues significa que los quemamos (buuuu).

Ahora sí.. utiliza los chiles pa la receta que desees.

Aquí te dejamos una receta que usa chiles secos fritos: costillas con salsa de jamaica y chiles 

Papitas quebradas

Gusto

Las papas cambray son esas maravillas de la naturaleza con las que nadie sabe qué hacer. Son papas bebés demasiado caras para hacer puré, son muy grandes para ponerlas enteras en una sopa y la gente suele pensar en hacerlas una ensaladita de papa o cortarlas en mitades y echarles sal y limón o salsa maggi (God forbid).

Pero aquí tenemos una versión en la que las papas cambray sabrán como una papa al horno por dentro y una papa frita por fuera (yeeeeeeeei), algo así como lo mejor de los dos mundos. Además son facilísimas de hacer y si tienes hijos o eres un adulto con un niño interno muy pronunciado puedes divertirte mucho.

la foto 4

 

#páselegüerita: para elegir mejor las papas cambray trata de comprar siempre papitas del mismo tamaño para que se cocinen al mismo tiempo, en la imagen hay una papa gigante y una más pequeñita, si bien las dos son deliciosas, la chiquitina estará lista antes que la muy grande y cuando la grande ya esté cocida la pequeña estará sobre cocida.

 

 

la foto 3

 

En una olla coloca las papas con un par de cucharaditas de sal y cubre con agua. Cocina durante 8 -12 minutos y retira una papa

la foto 3Colócala sobre la mesa y presiona con un vaso, taza o cualquier cosa que tengas , deberás de ejercer un poquito de fuerza y la papa deberá de quebrarse sin deshacerse. En este caso llevábamos 8 minutos y no pasó nada.

la foto 2Aquí ya presionamos ligeramente la papa y se quebró como debía. (Al fondo puedes ver más papitas bebé que cocinaríamos en otra tanda.) Recuerda que NO debes de hacer mucho esfuerzo pa quebrar la papa, si tienes que poner mucha fuerza es que sigue cruda. Cocina más tiempo (aunque se pase de los 12 minutos)

la foto 2Saca del agua las papas y cuela.

la foto 5

 

Añade agua fría para parar la cocción, con esto evitarás que las papas se sobre cuezan y por ende se rompan de más.

la foto 4

 

 

 

 

Seca con una toalla de papel.

la foto 1

 

Quiebra todas las papitas.

la foto 1Prepara una sartén con un chorrito de aceite y una cucharada de mantequilla (#gastrogeek= el aceite evita que la mantequilla se queme rápidamente).

la foto 5Coloca unas papas  en la sartén.

la foto 4Añade las hierbas y especias que desees, en este caso añadimos cebollín y sal.

la foto 2Ahora un poco de pimentón.

la foto 3Gira cuando las papas estén perfectamente doradas y cocina por el otro lado. De ser necesario añade un poco más de aceite y mantequilla.

la foto 1Sirve muy calientes y recién hechas, la cáscara crujiente se pierde si dejas que pase mucho tiempo. (aquí las servimos con nuestras costillas con jamaica)

Libre de gluten: sí

Vegetariano: sí

Vegano: no, cambia la mantequilla por puro aceite.

Velocidad: podría decirse que es #en3patadas pero igual y no tanto, de principio a fin son casi 30 minutos en lo que las papas se cocinan, se secan, se quiebran y se doran, pero son tan ricas que vale la pena la espera.

#eltwist: añade diferentes hierbas secas o frescas, especias al gusto, cambia la mantequilla por aceite de coco, de ajonjolí, de oliva y hasta manteca de cerdo (uuuuuffff) recuerda que es la grasa la que permite que las cosas se doren correctamente, pero también debes de usarla con moderación, es una fritura leve, no tienes que poner kilos de grasa para que se frían por inmersión, si no es una fritura superficial, nomás de la cáscara.

pretextos: ninguno, es una gran versión para comer papas cambray, además quebrar las papas es divertidísimo (ok tal vez no divertidísimo pero sí entretenido) y es algo que los niños (y adultos) pueden hacer sin problemas.

 

 

 

 

 

 

 

 

Costillas en salsa de jamaica y chile

Gusto

Esta receta salió un domingo por necesidad y antojo.

Había dormido fatal y eso siempre me lleva a querer cocinar pa olvidar mi cansancio. Tenía a mi abuela en casa y complacer a mi viejita es casi igual de imposible que tener una dieta a base de malteadas y hamburguesas y ser talla 4.

Abrí la alacena y me encontré en una misma repisa una bolsa de chile ancho, una de guajillo y una bolsa de flor de jamaica. Las saqué para hacer algo con los chiles y un agua. Luego me encontré la mitad de un cono de piloncillo y lo puse en la barra también. Después me puse a husmear en el refrigerador y recordé que había comprado un kilo de costilla cargada de res (que es el huesito con harta carne y grasa y es un corte fenomenal pa cocinar). El único problema de la costilla cargada, si es que se le puede llamar problema es que su cocción es ligeramente larga, pero vale cada minuto invertido y si bien es larga, también es muy sencilla.

Aquí la receta con muchos pasos fotografiados para evitar dudas. El resultado es un plato ESPECTACULAR, de mis favoritos absolutos… de esos que cuando terminas de cocinar y le das el primer bocado piensas.. uffff, yo hice esto, puedo conquistar el mundo (o algo así).

la foto 4

Empezamos calentando una olla hasta que esté perfectamente caliente, usando flama alta. Allí tomamos unos trocitos de costilla y los ponemos dentro para dorarlos por todos lados. En este caso prepararemos un kilo de costilla.

Es muy importante poner pocas piezas para que se doren perfectamente por toda la superficie y que la temperatura de la olla se mantenga caliente y selle, ya que si ponemos muchas piezas la carne no se va a sellar si no a desjugar y no va a tomar un color dorado si no se quedará parda… el dorado de la carne se da cuando se carameliza la superficie, gracias a una reacción, llamada de Maillard (#gastrogeek) (que explicaremos en otra ocasión).

la foto 1

La carne debe de verse así de dorada por todos su lados. Puedes añadir un poco de aceite si lo requiere, pero la costilla cargada tiene tanta grasita que no la necesita.

Conforme se va dorando la carne, la vamos sacando y se coloca en un tazón donde reservaremos todos los trozos dorados, repetiremos esto de ir poquito a poquito hasta terminar de sellar tooooooda la carne.

la foto 3

Una  vez que la carne está dorada la regresamos a la olla, ahora sí todas las piezas que doramos.

la foto 3

Añadimos agua hasta cubrirla totalmente, también adicionamos un par de dientes de ajo entero y unos trocitos de cebolla, así como un par de cucharaditas de sal.

la foto 4

Lleva a un hervor y baja la flama a fuego medio bajo.

la foto 3

Con una cuchara retira las impurezas que se forman en la parte superior del agua. (EN ESTE MOMENTO EMPEZARAS A HACER LA SALSA)

la foto 1Cuando el agua se haya evaporado en 3/4 partes te sugerimos tomar un trozo de carne y revisar si está suave o todavía está duro. Si sigue muy duro, añade más agua y continúa cocinando por un rato más, si ya se siente suavecito, sigue la cocción hasta que el agua se evapore totalmente.

la foto 2Cuando el agua se ha evaporado casi en su totalidad quédate pendiente de la olla, aquí en el fondo puedes ver el caldo de cocción con un poco de grasita de las costillas, en esa grasa deliciosa se terminarán de dorar, lo cual las hará aún más perfectas y hermosas.

la foto 1Aquí se han cocinado mucho más, hay que remover con una palita para que se cubran por todos lados de la grasa  tomen un tono dorado intenso por todos lados.

la foto 5

Las costillas estarán listas cuando todo el líquido y grasa se hayan consumido. Reserva en lo que se termina la salsa. Para cualquier otra versión de costilla cargada este es el proceso inicial y siempre lo harás igual, así que puedes hacer mil versiones con este corte de carne.

Ahora vamos a la salsa:

la foto 3

En una olla coloca 2 chiles anchos y 3 guajillos (puedes añadir más o menos chile, dependiendo de qué tan picante quieras que sea el platillo) desvenados y fritos ( Ver cómo desvenar y cómo freír chiles secos) y cubre con agua. Cocina hasta que estén muy suaves.

la foto 2En una olla coloca la jamaica (2 tazas) con 1 1/2 tazas de agua y lleva a un hervor, apaga y deja reposar el líquido unos  5 minutos .

la foto 2  Cuela y desecha ( o reserva para hacer jamaica frita)

la foto 1Obtendrás un líquido de color rojo intenso.

la foto 5

Añade medio cono de piloncillo y calienta hasta que se disuelva totalmente. Apaga la olla y reserva.

la foto 5

Coloca los chiles en la licuadora.

la foto 4

Añade el extracto de jamaica y piloncillo.

la foto 2Licua hasta obtener una preparación muy tersa, siempre usa un trapo para la tapa pues cuando licuas algo caliente, el vapor que se concentra en el vaso de la licuadora, empuja hacia arriba la tapa y si no tienes el trapo puedes quemarte (obvio hablo por experiencia).

la foto 1

Licua muy requeté bien. Dejarás de ver trocitos de chile en la mezcla.

la foto 1

Lleva a una olla , añade sal y pimienta al gusto,  cocina hasta que al pasar tu dedo por la cuchara se marque una línea que no se une (punto napé de las salsas). En este momento ya creaste una salsa de chiles, jamaica y piloncillo, puedes usarla para un lomo de cerdo, filetes de res o hasta unas enchiladas. Pero aquí vamos a continuar con las costillitas.

la foto 4 Añade la salsa a las costillas.

la foto 2

Cocina hasta que tome un color brilloso y todo tenga el sabor que quieres, puedes añadir un poco más de sal, pimienta o un poquito de azúcar si crees que el guiso ha quedado muy picoso.

la foto 1

Sirve bien caliente (aquí lo servimos con papitas quebradas)

Libre de gluten: sí

Vegano/vegetariano: no

Paleo:no

Delicioso y excepcional: sí

Velocidad: de principio a fin como 1 hora y media. pero vale cada minuto trabajado. la ventaja es que puedes hacer la carne primero y luego continuar con la salsa y las papas y  hasta un postre, todo dependerá de qué tan rápido seas en la cocina, pero como siempre, la práctica hace al maestro.

Costo: la costilla cargada no es un corte muy caro y el resto de los ingredientes son bastante baratos, así que este es un gran platillo para alimentar multitudes.

Pretextos: el tiempo de preparación, pero puedes preparar el plato desde un día antes y dejarlo refrigerado o puedes tenerlo congelado hasta por un mes. La mejor manera es tenerlo en bolsas ziploc para congelar, con porciones chiquitas si eres #foreveralone e irlo descongelando cuando sea necesario o congelarlo todo parejo pa cuando hay invitados varios compas pa cenar.

#eltwist: puedes usar diferentes chiles, cascabel, pasilla, más ancho o guajillo y en lugar de piloncillo puedes usar azúcar mascabado, melaza o azúcar normal. También puedes cocinar la carne con un poco de cáscara y jugo de naranja. Si no tienes jamaica, puedes obviarla o si eres un fodongazo puedes usar de esos jarabes de jamaica que ya venden hechos y agregar una taza al licuado de chiles.